¡Hola y bienvenido a nuestro resumen semanal! El mundo del dinero no para, y esta semana hemos visto movimientos clave que afectan desde tu bolsillo hasta las grandes estrategias de inversión. Hay bancos centrales que toman caminos opuestos, gigantes tecnológicos que rompen récords y tendencias financieras que están bajo la lupa. Vamos a desglosarlo todo de forma sencilla.
ECONOMÍA
En el panorama económico global, la gran protagonista sigue siendo la inflación y las decisiones que toman los bancos centrales para controlarla. Esta semana, hemos visto dos movimientos muy significativos que muestran que no todos los países están en el mismo punto del ciclo económico.
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Reino Unido alcanza su objetivo de inflación, pero sin celebraciones.
Una noticia que a primera vista parece excelente: la inflación en el Reino Unido ha caído al 2%, el objetivo oficial del Banco de Inglaterra, por primera vez en casi tres años. En teoría, esto debería abrir la puerta a una bajada de los tipos de interés, lo que haría más barato pedir préstamos y podría estimular la economía. Sin embargo, el banco ha decidido mantener los tipos sin cambios por ahora. ¿La razón? Aunque el dato general es bueno, la inflación de servicios (que mide el coste de cosas como restaurantes, peluquerías o seguros) sigue siendo demasiado alta. El banco quiere estar seguro de que la inflación está controlada de forma sostenible antes de empezar a bajar los tipos, por lo que adopta una postura de cautela. -
Suiza se desmarca y vuelve a bajar los tipos de interés.
Mientras la mayoría de los grandes bancos centrales (como la Reserva Federal de EE. UU. o el Banco Central Europeo) se lo piensan mucho antes de bajar los tipos, el Banco Nacional de Suiza ha vuelto a hacerlo, por segunda vez este año. Suiza tiene la inflación bajo control desde hace tiempo y ahora su principal preocupación es otra: un franco suizo demasiado fuerte. Una moneda muy valorada hace que sus exportaciones (relojes, productos farmacéuticos, chocolate) sean más caras para el resto del mundo. Al bajar los tipos de interés, hacen su moneda un poco menos atractiva para los inversores, ayudando a sus empresas a competir mejor. Es un claro ejemplo de cómo cada economía tiene sus propias batallas.

FINANZAS
El sector financiero está en constante evolución, con nuevas tecnologías que cambian nuestros hábitos de consumo y viejos riesgos que siguen latentes. Esta semana destacamos dos temas que están en el radar de reguladores y analistas.
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La lupa regulatoria sobre el “Compra Ahora, Paga Después” (BNPL).
Seguro que has visto la opción de fraccionar un pago en varias cuotas sin intereses al comprar online. Esto es el BNPL (Buy Now, Pay Later), un sistema que se ha vuelto increíblemente popular, sobre todo entre los jóvenes. Es cómodo y accesible, pero tiene un lado oscuro: es una forma de deuda que a menudo no está tan regulada como las tarjetas de crédito. Existe una creciente preocupación entre los reguladores de Estados Unidos y Europa de que este sistema pueda llevar a los consumidores a un sobreendeudamiento sin que sean plenamente conscientes. Por ello, se están preparando nuevas normativas para tratar estos servicios más como un crédito tradicional, exigiendo más transparencia y protección para el usuario. -
El riesgo silencioso del ladrillo: las oficinas vacías y los bancos.
La pandemia cambió la forma en que trabajamos, y el teletrabajo ha dejado muchas oficinas medio vacías. Esto representa un problema financiero importante. Los dueños de esos edificios tienen préstamos que pagar, y si no consiguen alquilar los espacios, pueden tener dificultades para hacerlo. El foco de preocupación está en los bancos regionales y pequeños de Estados Unidos, que tienen una gran parte de sus préstamos concentrados en este sector del mercado inmobiliario comercial. No es un riesgo explosivo e inminente, sino más bien una «bomba de relojería de combustión lenta» que los supervisores financieros están vigilando muy de cerca para evitar problemas mayores en el futuro.
INVERSIONES
Los mercados de inversión han estado dominados por una temática clara: la inteligencia artificial. Mientras tanto, otros activos más volátiles, como las criptomonedas, muestran signos de agotamiento. Veamos qué ha pasado.
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NVIDIA se convierte (brevemente) en la empresa más valiosa del mundo.
Esta semana, el fabricante de chips NVIDIA superó a gigantes como Microsoft y Apple para coronarse como la compañía cotizada más valiosa del planeta. ¿Cómo ha llegado hasta aquí? NVIDIA fabrica las unidades de procesamiento gráfico (GPU), que son el cerebro y el motor de la revolución de la inteligencia artificial. Todas las grandes empresas tecnológicas necesitan sus chips para desarrollar sus modelos de IA. Este hito refleja la euforia inversora que rodea a este sector, pero también pone de relieve una creciente concentración del mercado, donde el rendimiento de los principales índices bursátiles depende cada vez más de un puñado muy pequeño de empresas tecnológicas. -
Las criptomonedas pierden impulso.
Tras un inicio de año espectacular, impulsado en gran parte por la aprobación de los ETFs de Bitcoin en Estados Unidos (productos que permiten invertir en Bitcoin de forma sencilla a través de la bolsa), el mercado de las criptomonedas ha entrado en una fase de corrección. El precio de Bitcoin ha caído desde sus máximos históricos, arrastrando al resto de activos digitales. ¿Los motivos? En parte, se debe a una recogida de beneficios por parte de los inversores. Pero, sobre todo, influye la incertidumbre sobre cuándo empezarán los bancos centrales a bajar los tipos de interés. Un entorno de tipos altos hace que los activos de mayor riesgo y sin rendimientos intrínsecos, como las criptomonedas, sean menos atractivos en comparación con otras opciones más seguras.

